El otro día fui al médico. Últimamente estoy teniendo problemas con la alergia.
Es verdad que no soy muy dado a ir al médico, soy en general una persona sana a la que le gusta el deporte y la vida sana. Así que no suelo tener problemas en general. Pero cuando algo te impide desarrollar una vida normal, es buena idea pedir consejo.
En este caso lo que me pasaba era que por las noches se me tapaba la nariz y apenas podía dormir porque me agobiaba que no veas.
Pensé que era un tema de polvo, últimamente en mi zona hay muchas obras y el polvo en casa es una constante complicada. Lo que hice fue ponerme un purificador de aire, tener todo cerrado e intentar dormir con la cabeza lo más levantada posible. Digo dormir, pero dormía menos que Ronaldinho cuando jugaba en Barcelona.
Bueno, la cosa es que fui al médico y me dijo que tenía alergia a las arizónicas y a otros tres tipos de árboles que ahora no sé ni nombrar. Pero lo de las arizónicas me resonó porque se me puso el brazo como un inglés en Benidorm.
Entonces dictaminó (el médico) que además de alergia tenía asma.
Y bueno, siempre he tenido ciertos problemas con las pulsaciones y el ritmo. Entonces empecé a hilar. Tengo 35 años y nunca me había planteado que esto pudiera ser un síntoma.
El rendimiento de un deportista cuando tiene algo así como asma, suele ser menor.
Qué es lo que quiero decir con esto, pues que tengas en cuenta el tema del asma cuando salgas a correr, que te hagas pruebas y que sigas saliendo a correr.
Es a todas luces una faena el tener asma. El rendimiento, cuando no es el máximo que puedes dar, suele generar frustración.
Pero lo que yo entiendo es que salir a correr mejora tus condiciones físicas. Que no puedas llegar a bajar de las tres horas en una maratón no debería impedirte salir a correr por el simple hecho de salir.
Muchas veces vivimos obsesionados con el rendimiento. Y últimamente veo a más gente apuntándose a retos insanos como una ultramaratón de 60km sin haberse preparado durante al menos cinco años. A ver, gente, que lo de correr tiene que ser algo que hagamos respetando nuestra salud. Que no eres menos corredor si tu objetivo es correr 10km en menos de una hora.
Y esto no es un alegato contra los que corren ultrmaratones, que quienes lo hacen y son felices me parecen unos héroes. Hablo de que hay gente a la que se le está yendo la flapa a los 40 años haciendo retos que para los que no están preparados.
También que si tienes asma, es mejor que entrenes con cuidado, pero que sigas haciéndolo. Que ensanchar los pulmones ayudará a tu rendimiento; Que hacer ejercicios de respiración en casa ayuda; Que hacer meditación, hipopresivos y movidas de esas, te ayudan a poder controlar la respiración en primavera cuando la sangre altera.
La misión de este blog es hablar de cosas que preocupan a mucha gente, pero que no son siempre fáciles de desentrañar. Cuando me dijeron que tenía asma, dejé de salir a correr porque sentía que no mejoraría. El asma en corredores es más común de lo que la gente piensa.
El asma afecta a un 5% de la población a nivel crónico. Se estima que 3.000.000 de personas en España padecen asma.
Lo que hay que hacer es tomar la limitación como un reto y entrenar más específicamente esa área. Trabajar y entrenar de manera controlada, supervisada y tranquila. No frustrarse y dejarlo, porque entonces te habrán ganado.
